lunes, mayo 20

La cumbre del G20 comenzó en India, bajo el peso de la guerra en Ucrania

Nunca ha sido fácil para los líderes de las economías más grandes del mundo encontrar puntos en común, pero la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania ha hecho que sea aún más difícil para el Grupo de los 20 alcanzar acuerdos significativos este año. Un trasfondo que señaló también el secretario general de la ONU, Antonio Gutérres al alertar sobre el aumento “del riesgo de confrontación” debido a que “las divisiones crecen” en el mundo.

Esta vez no estará el presidente chino Xi Jinping, una ausencia sin precedentes en estas citas motivada, según los analistas, justamente en el alza de las tensiones con EE.UU. cuyo presidente, Joe Biden, se encuentra en el foro de Nueva Delhi. Tampoco estará Vladimir Putin, que elude estos encuentros por los cargos de crímenes de guerra impuestos en su contra por el Tribunal Penal Internacional por el conflicto y centralmente el robo de niños ucranianos para entregarlos a familias rusas.

El premier indio, Narendra Modi, anfitrión de este año, ha prometido que Ucrania y lo que significa no eclipsará su atención a las necesidades de las naciones en desarrollo del llamado Sur Global, pero la guerra ha resultado difícil de ignorar. Para intentarlo no se permitió que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski se dirija a los participantes.

Cuando los líderes comenzaron a llegar el viernes, los diplomáticos indios todavía estaban tratando de encontrar un lenguaje de compromiso para un comunicado conjunto.

Un cartel da la bienvenida a los líderes que llegan a Nueva Delhi para la cumbre del G20. Foto: REUTERS

Terminar la cumbre sin tal declaración subrayaría cuán tensas son las relaciones entre las principales potencias del mundo y empañaría la imagen que Modi ha estado tratando de cultivar sobre la India: un solucionador de problemas globales.

“Nueva Delhi no quiere distraerse de la agenda principal, que es abordar cuestiones de interés para el Sur Global”, dijo Nazia Hussain, investigadora asociada de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur.

“Si bien hay debates sobre las cuestiones emergentes como consecuencias de la guerra (seguridad y desacoplamiento de la cadena de suministro, seguridad energética y suministro de alimentos), la atención debe permanecer en cómo mitigar las consecuencias en lugar de debatir los aspectos geopolíticos y de seguridad de la guerra.”

Debates sobre el comunicado final

India y China, que han sido el apoyo neutral más importante de Moscú en la guerra contra Ucrania, han rechazado ya los borradores de comunicados por una referencia a Ucrania que decía que “la mayoría de los miembros condenaron enérgicamente la guerra”, el mismo lenguaje de la cumbre del G20. en Bali.

La UE, a su vez, sostiene que el “lenguaje de compromiso” sugerido por India no es lo suficientemente fuerte como para aceptarlo, mientras que el premier británico Rishi Sunak presiona a los miembros del G20 para que adopten una línea más dura contra la invasión de Rusia.

Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, los ausentes en la cumbre en India. Foto: EFELos presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, los ausentes en la cumbre en India. Foto: EFE

Zelenski, se dirigió a la cumbre de Bali por video el año pasado. Su ausencia esta vez fue lamentada. El premer de Canadá, Justin Trudeau, prometió a Zelenski mantener a Ucrania en las discusiones y le dijo en una videollamada: “Me decepciona que no te incluyan, pero como sabes, hablaremos fuertemente por ti”.

Fundado en 1999, el G20 comenzó centrándose en los desafíos económicos globales, pero desde entonces, las tensiones geopolíticas han complicado su capacidad para trabajar con eficacia, dijo Ian Lesser, vicepresidente del Fondo Marshall Alemán y director de su oficina en Bruselas.

El ataque de Rusia a Ucrania y la creciente asertividad de China en la región de Asia y el Pacífico han añadido fricciones, enfrentando a algunos de los países más poderosos del G20 directamente entre sí diplomáticamente, dijo Lesser.

“Tener a China y Rusia en la sala ahora es una cuestión muy diferente de lo que hubiera sido hace una década”, dijo. “Es muy difícil ahora para cualquiera de estas cumbres a gran escala evitar los temas más importantes del momento, y estos temas importantes son muy polarizadores: la guerra en Ucrania, las tensiones en el Indo-Pacífico, incluso la política climática. las cosas que están en la cima de la agenda global pero que también son muy difíciles de abordar”.