jueves, mayo 30

La ONU eleva a más de cuatro millones los desplazados y refugiados por el conflicto en Sudán

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha cifrado en más de cuatro millones las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares desde que a mediados de abril estallasen los combates entre el Ejército de Sudán y fuerzas paramilitares, informa Europa Press.

Este organismo ha advertido, asismismo de un empeoramiento de las condiciones sanitarias tanto en territorio sudanés como en los países donde están yendo quienes escapan de la violencia.

La cifra de desplazados internos ronda los 3,2 millones, mientras que la de refugiados sudaneses se acerca ya a los 700.000, a los que habría que sumar 195.000 sursudaneses que han decidido retornar a su país en estos últimos meses, ha explicado este martes el portavoz de ACNUR, William Spindler, durante una comparecencia ante los medios.

«Los servicios de salud mental y apoyo psicosocial prácticamente no existen», ha dicho Spindler, que ha abundado que en Sudán la situación es «insostenible» y que en zonas como el estado de Nilo Azul faltan medicinas y personal en los diez campos de refugiados.

Esta falta de comidas y medicinas aumenta también el riesgo de muerte entre quienes se han visto obligados a moverse para escapar de la violencia. Así, en ese sentido, la ONU tiene constancia de más de 300 muertes entre el 15 de mayo y el 17 de julio, en su mayoría de niños menores de cinco años, como consecuencia del sarampión y la desnutrición.

Además, «se esperan más casos de cólera y malaria en los próximos meses debido a las inundaciones provocadas por las lluvias constantes y a la falta de instalaciones adecuadas de saneamiento», ha añadido Spindler.

Al otro lado de las fronteras, «la situación es igualmente grave», como lo demuestra la muerte de 57 niños menores de cinco años en Renk, Sudán del Sur. De ellos, 15 murieron la semana pasada, ha lamentado Spindler, al exponer una situación que se replica también en Chad y en otros puntos de destino para los miles de refugiados que han huido a la desesperada.