domingo, abril 14

«Nadie nos protege ante Israel, estamos totalmente indefensos»

El panel del control central de Palestina TV está lleno de pantallas y los técnicos se esfuerzan para coordinar los distintos puntos de emisión desde Gaza y Cisjordania. El trabajo es frenético desde que el estallido de la guerra y el trabajo es especialmente duro en la televisión pública de la Autoridad Nacional Palestina porque Israel ya ha matado a cuatro miembros de su plantilla en la Franja, el último de ellos Mohamed Abu Hatab, uno de los rostros más veteranos y respetados del periodismo en Gaza. Es el medio más castigado por la guerra.

A la izquierda de la pantalla un crespón negro recuerda a los caídos, un conductor, dos productores y el reportero estrella. Abu Hatab terminó su directo del jueves por la noche, cedió el testigo a su compañero Salmen Al Basheer y se fue a casa para descansar unas horas. Su turno de trabajo desde el 7 de octubre era de 5 de la mañana a 10 de la noche. «Era una persona buena y muy querida por todos. Terminó la conexión y dijo al equipo que cocinaría algo para todos y regresaría, pero no le dio tiempo. Israel le seguía, esperó a que entrara en su apartamento y disparó un misil directo contra él y su familia. Todos murieron», recuerda Mohamed Barguti, director de informativos de la cadena y amigo personal del reportero.

Los periodistas están en el punto de mira y en esta guerra ya han muerto 36 informadores, 31 de ellos palestinos, 4 israelíes y 1 libanés, según datos de Comité de Protección de Periodistas (CPJ). Desde Reporteros Sin Fronteras (RSF) de España, su presidente, Alfonso Bauluz, denuncia que «nunca habíamos presenciado en este siglo una escabechina tal en una guerra con un Ejército profesional y de un Estado que se dice democrático».

Nada protege a los profesionales dentro de la Franja. Cuando los compañeros de Abu Hatab esperaban su regreso con algo comida, lo que recibieron fue su cuerpo, el de su esposa, sus seis hijos y hermanos. Salmen Al Basheer no pudo contener las lágrimas y en pleno directo se quitó chaleco y casco ante las cámaras porque «no podemos soportarlo más, estamos agotados… Nos van a matar, es sólo cuestión de cuándo. No hay protección ni impunidad. Estos equipos de protección no nos protegen. Nada protege a los periodistas. Perdemos vidas, una por una… Mohammed Abu Hatab estuvo aquí hace media hora».

«Israel le seguía, esperó a que entrara en su apartamento y disparó un misil directo contra él y su familia. Todos murieron»

Mohamed Barguti

Director de informativos

Palestine TV cuenta con una plantilla de mil personas y cuatrocientas de ellas están en la Franja. La profunda división política entre Gaza y Cisjordania, entre Hamás y Fatah, se vive en primera persona en este canal que trabaja bajo la lupa de las autoridades islamistas, aunque «en tiempos de guerra no hay tiempo para esas diferencias y nuestros reporteros trabajan sin descanso, muchos han perdido a familiares, sus casas y viven ahora en los hospitales, donde tenemos los puntos para los directos», explica Barguti.

Sin acceso a Gaza

Pocos días antes de la muerte de Abu Hatab y su familia, Israel mató en otro bombardeo a la familia de Wael Al Dahdouh, veterano reportero de Al Yazira. El Estado judío ha hecho pública su intención de cerrar la oficina del todopoderoso canal de Qatar porque sus informaciones «ponen en peligro la seguridad nacional». El Ministerio de Comunicaciones ya ha redactado la medida de emergencia, con el visto bueno de la cartera de Defensa y las fuerzas de seguridad israelíes, y solo falta la aprobación definitiva del Gobierno.

En Oficina de Prensa de Israel (GPO) hay más de 2.000 periodistas de todo el mundo acreditados para seguir la guerra, pero el acceso a Gaza está restringido. Equipos de cadenas como Fox y otros medios israelíes han tenido acceso puntual al frente dentro de Gaza acompañando al Ejército. «Si Israel no permite la entrada de ayuda o de médicos, ¿cómo va a permitir la de periodistas? No quieren que el mundo vea los efectos de sus bombardeos, no quieren que el mundo vea cómo matan a mujeres y niños palestinos», piensa Barguti.


Un momento de trabajo en Palestine TV


M Ayestaran

En Egipto ocurre una situación similar y las autoridades ni siquiera permiten a la prensa internacional acercarse al paso fronterizo de Rafah sin antes obtener un permiso especial que apenas se concede. Los ojos del mundo en Gaza son los de los reporteros palestinos que trabajan para medios nacionales e internacionales y se juegan cada día la vida haciendo su trabajo.

«Nadie nos protege ante Israel, estamos totalmente indefensos», opina Mohamed Nofal, que lleva 15 años como presentador en Palestine TV y tenía contacto diario con Abu Hatab. «Nos conocíamos gracias a teléfono porque debido a las restricciones de movimientos de Israel ni ellos pueden venir a Cisjordania, ni nosotros podemos ir a Gaza, pero le sentía muy cercano, es una gran pérdida», lamenta Nofal, quien no tiene confianza en que los responsables de esta muerte y de la del resto de periodistas tengan que rendir algún día cuentas ante la justicia.