lunes, abril 15

Nicolás Maduro disputa el rico territorio de Esequibo, una estrategia para acorralar a la oposición

Las presidenciales del 2024 no están seguras pese al acuerdo de Barbados, firmado entre la oposición y el gobierno venezolano hace 15 días. El régimen de Nicolás Maduro ha recurrido a la reclamación territorial del Esequibo, dormida desde hace más de 70 años, creando un clima prebélico con su vecina Guyana para prolongarse en el poder.

Hace pocos días los venezolanos fueron sorprendidos por la inusual movilización de tropas venezolanas en la frontera con Guyana para construir un aeropuerto y una base militar, la convocatoria de un referendo consultivo para la defensa del Esequibo y la posible anexión del territorio.

Y además toda una campaña propagandística para marcar su soberanía sobre el territorio disputado, cuando en los últimos 24 años el gobierno chavista ni hablaba del diferendo territorial. ¿Por qué ahora sí y que busca en el trasfondo?, se preguntan los analistas políticos.

Todo comenzó el mes pasado cuando el presidente de Guyana, Irfaan Alí, emitió unas declaraciones desafiantes, diciendo que “no cedería ni un centímetro del territorio Esequibo” a Venezuela al momento de firmar seis concesiones petroleras con las multinacionales en contravención del Acuerdo de Ginebra y en aguas marítimas venezolanas, lo que desató la ira de sus vecinos.

El Esequibo es una zona en reclamo de casi 160.000 kilómetros cuadrados cuya franja está pintada a rayas en el mapa de Venezuela. Tiene una riqueza sin explotar de petróleo, gas, minerales y bosques de madera. Está habitada por 125.000 personas que no han sido consultadas si quieren ser venezolanos, guyaneses o simplemente esequibos.

La controversia territorial sigue en pie ahora atizada por los tambores de guerra. El gobierno guyanés defiende su postura en el Laudo Arbitral de París de 1899 mediante el cual se despojó a Venezuela del Esequibo. Caracas protestó el Laudo y en 1966 se firmó el Acuerdo de Ginebra donde las partes, incluido el Reino Unido, reconocen la soberanía venezolana y acuerdan dirimir el diferendo de manera pacífica, práctica, satisfactoria y negociada.

María Corina Machado, la candidata a presidente de la oposición en Venezuela. Foto AP

Guyana se apresuró el año pasado y ventiló el caso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ante el rechazo de Venezuela, que desconoció a la corte remitiéndose al Acuerdo de Ginebra. Ahí se estancó el diferendo con todas sus consecuencias.

La base militar

Con una mirada retrospectiva, Fidel Castro influyó de manera interesada para que su amigo Hugo Chávez, recién estrenado como presidente venezolano en los primeros años del siglo XXI, y luego su heredero canciller Nicolás Maduro, fuera flexible con Guyana “reconociendo sus derechos en la zona reclamada para desarrollarse”, descartando los derechos de los venezolanos para hacer lo mismo en su territorio.

24 años después, la construcción de esta nueva base aérea de seguridad territorial “La Camorra”, es un plan que forma parte de una estrategia más amplia del CEOFANB, ya que será capaz de aceptar formaciones de aeronaves de ala fija y ala rotatoria movilizados desde otras bases aéreas e incluso lanzar operaciones de apoyo aéreo cercano, además, permitirá brindar apoyo aéreo logístico de forma más rápida a las unidades terrestres y fluviales del ejército.

Desde el segundo trimestre de 2021 el Comando Estratégico Operativo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana viene realizando diferentes fases de la operación militar “Roraima”, parte del plan estratégico operacional de la Operación Escudo Bolivariano, para combatir la minería ilegal, las organizaciones criminales y los grupos subversivos trasnacionales que operan en estas zonas remotas al sureste de Venezuela, dice la nota de prensa castrense.

El referendo consultivo

La oposición venezolana ha sido contraria el referendo del Esequibo convocado por Maduro. La fecha es el 3 de diciembre para los 20 millones de electores inscritos en el Registro Electoral. El CNE no lo ha dicho pero solo podrán ejercer su voto los que estén en Venezuela porque los 7 millones de la diáspora tendrán que esperar por una respuesta más ajustada.

«Los intereses vitales, como la soberanía, la integridad territorial, generalmente no se consultan porque se corre el riesgo de que se vote en contra», explica a la AFP el exvicecanciller Alejandro Flemming.

Y en ese sentido, «un resultado adverso sería simplemente inconstitucional», advierte el abogado constitucionalista Juan Rafalli. «Es obligación del presidente de la República y los organismos de seguridad la defensa de la soberanía».

El referendo consultivo, no vinculante, tiene cinco preguntas, que abarcan el apoyo y rechazo a ambos laudos, y consulta también sobre desconocer la jurisdicción de la CIJ, aunque el gobierno venezolano la reconoce.

El punto cinco se refiere a «la creación del estado Guayana Esequiba» y el desarrollo de «un plan acelerado para la atención integral a la población actual y futura de ese territorio que incluya (…) el otorgamiento de la ciudadanía y cédula de identidad venezolana».

Guyana ha solicitado a la CIJ que emita una orden que impida a Venezuela tomar cualquier medida para apoderarse, invadir o ejercer soberanía sobre la región del Esequibo o cualquier otra parte del territorio del país. La Corte ha citado a los dos gobiernos.

Maduro expresó su «absoluto rechazo» a la declaración de Guyana emitida este miércoles en la que señala haber buscado una «protección urgente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en respuesta al siniestro plan de Venezuela para apoderarse del territorio guyanés».

La OEA y el Caricom (comunidad del Caribe) han rechazado el referendo que adelanta Maduro, solicitando su anulación.

Gerardo Blyde, el jefe de la delegación opositora del diálogo, exigió al secretario de la OEA, Luis Almagro, que sea imparcial en el tema del diferendo territorial entre Venezuela y Guyana.

“Su silencio sobre las concesiones en territorio en disputa e incluso en aguas que son de Venezuela y no están en discusión es grave, sea al menos imparcial. El Esequibo es un asunto de Estado que nos involucra a todos los venezolanos más allá de quien ejerza el poder””, escribió Blyde en X.

El referendo sobre el Esequibo debería tener una participación de 75% para ser exitoso. Juan Rafalli considera que la consulta es para «demostrar capacidad de movilización y despertar el nacionalismo» a un año de las elecciones presidenciales.

La trampa

La periodista Sebastiana Barraez, especialista en temas fuente militares, alerta a Clarín y a la comunidad internacional sobre las intenciones del régimen de Nicolás Maduro de suspender y prolongar las elecciones presidenciales previstas para el segundo semestre del 2024, que es otra trampa que tiene preparada.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Foto ReutersEl presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Foto Reuters

“Maduro sabe que va a perder las elecciones del 2024 con la candidata María Corina Machado de frente. Y para evitarlo ya se está preparando para lanzar un referendo consultivo sobre el Esequibo como una excusa o artimaña para suspender las elecciones presidenciales del próximo año”, añade Sebastiana al referir que Maduro no cumple los acuerdos como lo demostró con el de Barbados al descalificar las primarias de la oposición.

Por su lado, la candidata presidencial María Corina aseguró que no es necesario el referendo sobre el Esequibo, pues ‘’la soberanía y la defensa territorial se ejerce”.