lunes, abril 15

Pedro Sánchez perdió una banca por el voto en el exterior y se complica el camino para formar gobierno en España

Al mismo tiempo, los independentistas de Cataluña, que tienen la llave para un eventual Ejecutivo del PSOE, le ponen condiciones.

El recuento de los votos de los españoles que viven en el extranjero en las elecciones legislativas del 23 de julio les quitó un diputado a los socialistas, y aunque siguen siendo favoritos para formar gobierno, tienen ante sí un nuevo obstáculo.

A la vez, el ex presidente de Cataluña, el independentista Carles Puigdemont, advirtió este sábado al jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, que solo contará con los votos de su partido Junts en una eventual investidura para renovar su mandato si se alcanza un acuerdo sobre el «conflicto» catalán y no sobre su situación personal, y que la negociación se ha hacer sin «presión» y sin practicar «el chantaje político».

En unas elecciones ajustadísimas, el presidente del gobierno saliente, el socialista Pedro Sánchez, necesita ahora que los siete diputados independentistas catalanes del partido Junts per Catalunya (JxCat), los más reacios a apoyar a un gobierno nacional, voten a favor de su investidura, cuando antes bastaba con su abstención.

El recuento, que empezó el viernes y terminó este sábado, le otorgó al Partido Popular (PP, conservadores) un escaño por la circunscripción de Madrid inicialmente atribuido a los socialistas solamente por 1.749 votos, una diferencia superada gracias al voto de los españoles en el exterior.


El Partido Popular que lidera Alberto Núñez Feijóo (centro) ganó pero no tiene mayoría para formar gobierno. Foto: AFP

De este modo, los socialistas pasan de 122 a 121 diputados y el PP de Alberto Núñez Feijóo de 136 a 137, ambos aún lejos de los 176 escaños que les darían mayoría absoluta en el Congreso.

De los 2,3 millones de expatriados inscriptos en el padrón electoral, algo más de 233.000 (alrededor del 10%) votaron el 23 de julio, por correo o acudiendo al consulado español en su país de residencia.

Sin embargo, su voto ha bastado para dar un vuelco al equilibrio de fuerzas entre los dos bloques ideológicos: 171 diputados para la izquierda y 172 para la derecha.

Escasos partidos quieren arropar a un Núnez Feijóo cuya investidura depende de los 33 diputados de la extrema derecha de Vox.

Pero ahora Sánchez necesita a cualquier precio el apoyo de los siete diputados de Carles Puigdemont, el líder separatista refugiado en Bélgica desde el fracaso de la intentona independentista de 2017, para ser elegido por mayoría simple en una segunda votación de investidura.

Carles Puigdemont presiona a Sánchez

El partido de Puigdemont «tendrá que decidir si prefiere un gobierno progresista o unir sus votos al Partido Popular y a Vox para que haya un gobierno de derechas con la ultraderecha», señaló este sábado Patxi López, portavoz socialista en el Congreso.

Desde Bruselas, Puigdemont supeditó sus votos a Sánchez a que se negocie una resolución del «conflicto como el que existe entre Cataluña y España», aunque pidió que las tratativas se den sin «presión», con «discreción» y «prudencia», en un mensaje en la red social Twitter, rebautizada X.

El ex presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, pone condiciones a Pedro Sánchez para darle su apoyo. Foto: AFP
El ex presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, pone condiciones a Pedro Sánchez para darle su apoyo. Foto: AFP

Si ninguno de los dos bloques logra una mayoría para formar gobierno, el país se verá obligado a repetir elecciones, probablemente a finales de año, como ya ocurrió en 2016 y 2019.

En un comunicado que Puigdemont distribuyó desde su cuenta de Twitter, el ex líder catalán sostiene que «el recuento definitivo de los votos (de las elecciones españolas) comporta un cambio puntual en la asignación de escaños en el Parlamento español pero relevante en la ecuación para cualquier investidura».

«El actual presidente del Gobierno y candidato socialista a la reelección -agrega- sólo podrá ser elegido si obtiene el voto afirmativo de una coalición muy amplia, incluidos los siete votos de Junts per Catalunya».

Puigdemont aclara que, en esa negociación, «quien crea que ejerciendo presión o practicando directamente el chantaje político obtendrá algún beneficio táctico, se puede ahorrar el esfuerzo». «Al menos en mi caso», precisa.

Si Sánchez no logra sumar el respaldo del partido de Puigdemont, se cerrará definitivamente su aspiración de renovar su mandato, y el país debería ir a nuevas elecciones a fines de año o principios del próximo.

Fuente: AFP y EFE

CB

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