domingo, abril 14

qué aporta la entrega de los aviones F-16 de países occidentales a la contraofensiva

La semana pasada fue decisiva en la confirmación de los socios occidentes de entrega de ayuda militar para Ucrania. El suceso más significativo fue que el viernes Estados Unidos aprobó la entrega de los cazas F-16 desde Dinamarca y Países Bajos.

Este tipo de avión de combate es muy codiciado en el mundo y solo se encuentran operativas 3.000 unidades, distribuidas entre fuerzas armadas de 25 estados. Su sello característico es su fabricación realizada en Estados Unidos y por su rapidez: pueden alcanzar el doble de la velocidad del sonido.

El hecho clave es que para traspasar estas aeronaves entre fuerzas aéreas es necesaria la aprobación estadounidense, debido a su complejo proceso de ensamble y porque los pilotos deben adquirir un estricto entrenamiento para poder volarlos.

Una coalición de once países occidentales se comprometieron a formar a pilotos ucranianos para volar los cazas. Entre ellos se encuentran Suecia y Países Bajos, que este fin de semana ya confirmaron el traspaso de los aviones que tienen disponibles a Ucrania y que éste se concretará en los próximos meses, cuando se cumplan todas las condiciones.

En mayo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que «48 cazas F-16 son los que necesitamos para liberar a nuestro país» y así lograr avances en su contraofensiva contra Rusia.

Qué países traspasarán sus F-16

No todos los once países occidentales (Holanda, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, Suecia y el Reino Unido) que se comprometieron a formar a los pilotos ucranianos traspasarán parte de sus aviones al gobierno de Zelenski. El caso de Polonia es particular, ya que tiene una pequeña dotación de estos aviones de combate pero ha sido pionero en capacitar a personal ucraniano en pilotar estas veloces aeronaves. Además, poseen varios aviones de origen soviético, lo que puede ocasionar algún conflicto con el Kremlin.

Alemania no está en el listado anterior, pero tampoco entregará aeronaves al país invadido por Rusia, a pesar de ser el país europeo que ha entregado las mayores contribuciones económicas y militares a Ucrania. Las razones se deben a la renovación de sus equipos aéreos, donde han comprado F-35 , con los que reemplazarán a su flota de antiguos Tornado, que tampoco se los entregarán a Zelenski, por temor a las represalias de Putin.

Como era previsible, las críticas del gobierno ruso ante el permiso de Estados Unidos a países europeos de traspasar sus F-16, y los encuentros de Zelenski con mandatarios durante el reciente fin de semana, no se han hecho esperar y la comunidad internacional está atenta a los próximos actos que autoricen desde Moscú. Por ejemplo, el embajador ruso, Vladimir Barbin, ha señalado que «el hecho de que Dinamarca haya decidido ahora donar 19 aviones F-16 a Ucrania conduce a una escalada del conflicto».

Por su parte, los involucrados occidentales en la entrega ya han respondido, y este lunes Dinamarca ha rechazado las críticas de Rusia y ha aclarado que la entrega de cazas a Ucrania es para defensa propia. Su ministro de Defensa, Jakob Ellemann-Jensen ha enfatizado que «la entrega de armamento está bajo condición de que sea utilizado para expulsar al enemigo del territorio de Ucrania. Nada más que eso. Esas son las condiciones, ya sean tanques, aviones de combate o cualquier otra cosa. Ese es el mensaje que Ucrania recibirá». Por lo tanto, los F-16 solo pueden ser utilizados en el espacio aéreo y terrestre ucraniano, y el cumplimiento de ese requerimiento estará siendo supervisado por los países dueños del armamento.

Está pronosticado que los aviones daneses, suecos y holandeses estén en territorio ucraniano para fines de año, ya que antes los pilotos deben recibir los meses de capacitación de personal de otras fuerzas aéreas.

Por último, el portavoz de la Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Yuri Ignat, hoy ha cifrado en 128 el número de aviones de combate necesarios para reemplazar con garantía la antigua flota heredada de la etapa soviética. Este número surge en base a los 42 primeros aviones de combate F-16 que Dinamarca y los Países Bajos aseguraron durante el pasado fin de semana.

Además, otras autoridades ucranianas han realizado declaraciones, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores, Dimitro Kuleba, quien ha valorado la entrega de aviones por parte de sus aliados europeos, y ha añadido que la contraofensiva «está viva».